jueves, 31 de enero de 2008

Noticias de Ciencia
  • Las mismas instituciones que han pagado por el museo creacionista lanzan ahora una revista “científica” creacionistas con revisores. Hasta ahora los científicos y profesores universitarios se las tenían que ver con los excéntricos o cranks que decían haber descubierto la racionalidad de π, inventado un sistema que proporciona energía a partir de la nada (móvil perpetuo de primera especie en el lenguaje de la termodinámica) o desarrollado un avión que sólo necesita imanes para volar (a esta gente le chiflan los imanes). De vez en cuando aparece uno de estos individuos por los departamentos buscando a alguien que le escuche. Aunque en general son inofensivos hubo un caso en 1952 de uno de estos cranks que, después de que rechazarán un “artículo” suyo, asesinó a la secretaria de la American Physical Society en la Universidad de Columbia al no poder encontrar a ningún físico por allí ese día. Uno de los problemas que tienen estos chiflados cuando pretenden dar a conocer sus “hallazgos” es que cuando mandan el artículo a una revista es rechazado instantáneamente por graves problemas básicos y de concepto. Incluso a NeoFronteras llegan “artículos” para intentar ser publicados sobre este tipo de inventos de vez en cuando. Los creacionistas del pasado demostraron ser más peligros que los cranks cuando mandaban a personas como Giordano Bruno a la hoguera. Pero los creacionistas de ahora tienen el mismo problema que los excéntricos: no consiguen publicar sus hallazgos creacionistas. Al menos lo tenían hasta ahora. Los seguidores del diseño inteligente no consiguen mantener las mínimas normas del método científico. Sus “creencias” e ideas (que no teorías) no son falsables, a diferencia de las teorías científicas. Es decir, no pueden refutarse o corroborarse con experimentos y observaciones. Alguien podría decir que existe un universo paralelo e inaccesible constituido por algodón de azúcar sabor fresa, pero esta “teoría” no sería falsable, puesto que no podemos acceder al universo en cuestión para hacer un análisis químico que nos diga que las fibras que lo rellenan están compuestas por sacarosa y trazas de saborizante de fresa. Esta idea simplemente no es una teoría científica, aunque sea respetable y sobre todo dulce. De hecho si se tiene suficiente fe se puede creer en un universo así. La ciencia además nunca tiene una teoría definitiva sobre un fenómeno natural, siempre son teorías provisionales que son sustituidas por otras mejores. Las teorías científicas describen hechos naturales observables y lo explican de una manera natural y racional. Además lo hacen bien, no son meras especulaciones. En el lenguaje de la calle “teoría” es a veces sinónimo de especulación, pero en el contexto científico no es así. Cuando un teoría es aceptada en una rama científica significa que hay hechos que la apoyan. Recordemos que la ciencia crea modelos de realidad y que no hay que confundir realidad como los modelos de realidad, aunque éstos pretendan describirla. Tampoco hay que confundir los hechos descritos con la teoría misma. Algunos solemos comparar el hecho evolutivo con la gravedad para distinguir la evidencia física (la gravedad, la evolución…) de las teorías que lo explican (teoría de la gravitación de Newton -o Einstein-, teoría sintética de la evolución…). La ciencia no pretende poseer los únicos modelos posibles de explicación de la realidad. Una novela, un cuadro o una corriente filosófica pueden ser modelos de realidad, pero no son modelos científicos al no haberse utilizado el método científico en su creación. Son además respetables e interesantes y cumplen su función en la sociedad. Incluso las religiones son respetables siempre y cuando se dediquen a su plano de estudio metafísico. Recordemos que al igual que el universo de algodón de azúcar la ciencia no puede decir nada acerca del cielo o del infierno al estar, por definición, fuera del alcance de la experiencia. Cuando estas personas mandan artículos sobre diseño inteligente a cualquier revista científica de prestigio son rechazados por no seguir el método científico. Podrían incluso tener razón en sus postulados (en un mundo loco) pero no los justifican científicamente. No se trata de censura, no se trata de carencia de respetabilidad de los autores, es que simplemente los mandan al sitio equivocado. Conscientes de este problema, y después de haber construido “museos” creacionistas que divulgan sus mentiras acientíficas, ahora lanzan su propia revista creacionista con “revisores”: Answers Research Journal (ARJ ). La misma organización que gastó 27 millones de dólares en el museo creacionista de Kentucky es la que corre con los gastos de lanzamiento de la revista. Las premisas en las que se basa son bíblicas: el diluvio universal explica la extinción de las especies cuyos individuos encontramos fosilizados. El editor jefe de la publicación es Andrew Snelling, un geólogo australiano. Según los científicos que estudian el fenómeno social del creacionismo no es la primera vez que sale este tipo de revista. Según ellos el problema no es la gente con formación, que puede distinguir perfectamente una revista científica seria de un panfleto bíblico, sino la gente corriente, que sin distinguir muy bien el contenido, se vea confundida por la apariencia de cosas como el ARJ y termine por creer que hay controversia entre los científicos sobre el hecho evolutivo. Entre los científicos hay controversias sobre los detalles de la teoría evolutiva, pero no sobre el hecho evolutivo en sí. Sólo existe controversia sobre el hecho evolutivo entre los científicos y aquellos que autodenominándose así son simplemente personas muy religiosas y radicales en sus creencias. Los creacionistas han evolucionado con el tiempo. A raíz de una sentencia del tribunal supremo de los EEUU que prohibía la enseñanza de la religión en los colegios crearon la idea del “diseño inteligente” para colarse en los programas educativos de las escuelas. Han perdido muchas batallas, pero todavía siguen en pie de guerra. Apoyo económico no les falta. El museo creacionista y la revista creacionista (con web incluida) son sus últimos ataques a la ciencia. Pero por desgracia hay ya más frentes abiertos. También parece surgir un islamismo creacionista. Incluso algunos sociólogos posmodernistas han llegado a mantener que las teorías científicas son simplemente convenios acordados por una comunidad social, fruto de un consenso, asumiendo por lo tanto que serían distintas si la comunidad científica estuviera formada por otras personas. Quizás lo mejor es no hacerles mucho caso en este punto. Algunos mantienen que un ataque de la comunidad científica a esta revista alimentaría las acusaciones de que el sistema científico internacional está contaminado por personas con animadversión religiosa. Argumentan que quizás lo mejor sea educar a las personas que no sean científicos sobre el método científico y su proceso. Algo a lo que hemos querido contribuir modestamente desde esta web.

Lunes, 28 de Enero de 2008

Noticia de Ciencia
  • Un parásito recientemente descubierto transforma de una manera dramática a su anfitrión, una hormiga, que termina pareciéndose a una baya silvestre de la región para que así sea comida por los pájaros. Cuando un nematodo parásito infecta la hormiga Cephalotes atratus, su abdomen, que normalmente es negro, se torna rojo imitando las bayas royas que se dan en el bosque tropical. Según los investigadores esta estrategia desarrollada por los nematodos hace que los pájaros, confundidos, se coman las hormigas y el parásito pueda así completar su ciclo vital. Es la primera vez que se informa de un mimetismo frutal inducido por un parásito. Presumiblemente este sistema ha surgido evolutivamente para que las hormigas sean comidas por los pájaros, que normalmente las encuentran desagradables de comer, y así puedan terminar en el tracto digestivo de los mismos. De este modo los pájaros propagan al parásito a través de sus heces y así los nematodos pueden seguir infectando. Los excrementos de los pájaros, que normalmente consiste en semillas y trozos de insectos, son recogidos por otras hormigas y éstas los utilizan inconscientemente para alimentar a las crías, que terminan infectándose con el nematodo. Este ciclo vital se da en el dosel vegetal del bosque tropical centroamericano y ciertas regiones de la selva del Amazonas, donde estas especies viven. Allí numerosas plantas producen pequeñas bayas de color rojo que son el alimento habitual de los pájaros. La investigación, llevada a término por Robert Dudley de la Universidad de California en Berkeley y colaboradores, se publicará en The American Naturalist. Los autores consideran sorprendente que algo tan simple como un nematodo sea capaz de manipular la morfología exterior de su anfitrión de una manera tan convincente como para que un animal tan listo como un pájaro lo confunda con una baya roja y jugosa y así se facilite la transmisión del nematodo. Obviamente el nematodo no ha planeado este tipo estrategia. La evolución, mediante la selección natural, ha ido escogiendo a los nematodos con el mejor éxito reproductivo hasta conseguir nematodos que alteran de esta manera la fisiología de la hormiga. Los investigadores descubrieron este comportamiento al estudiar a esta especie de hormiga (Cephalotes atratus) que ya de por sí era bastante interesante. El interés sobre esta hormiga residía en que es capaz de planear de un árbol al tronco de otro evitando así andar por el suelo de la selva. En un principio creyeron que los individuos de abdomen rojo eran miembros de una especie distinta. Hace unos años, cuando encontraron algunos miembros de las colonias con el abdomen rojo los llevaron al laboratorio descubriendo que estaban llenos de huevos de nematodo. Al ver que el abdomen de las hormigas se parecía mucho a las bayas silvestres los investigadores sospecharon que el nematodo había encontrado una manera única de garantizar su transmisión del anfitrión insecto al anfitrión ave. Necesitaron de varios años para demostrar esta hipótesis. Las colonias de Cephalotes cuentan con cientos o miles de miembros y según sus averiguaciones el 5% en promedio de los miembros están infectados por el nematodo. Las hormigas infectadas no sólo cambian su abdomen de color negro a uno rojo brillante, además lo mantienen en una posición elevada, y como las hormigas también están debilitadas a los pájaros les es muy fácil comérselas. Los pájaros no suelen comer hormigas ya que están fuertemente armadas y tienen sustancias químicas defensivas de muy mal sabor. Los pájaros no se infectan con el parásito. Éstos son sólo un mero vehículo para transportar los huevos del parásito y propagarlos más ampliamente a través de sus heces. Las hormigas se infectan con el nematodo cuando las hormigas adultas recogen el contenido de las heces de los pájaros y lo utilizan como alimento para las larvas. Después del estadio de pupa las hormigas se hacen adultas y las hembras de nematodo incuban sus huevos en su interior alterando a la hormiga de algún modo. Entonces los huevos del nematodo maduran y a la hormiga que los contienen se le transforma el abdomen, haciendo que se parezca a las bayas justo cuando la hormiga empieza a forrajear por el exterior de la hormiguero. De esta manera queda ya montando el escenario para que los pájaros se la coma al confundirla con una baya. Esto es un gran ejemplo de cómo de compleja puede ser la interacción entre un parásito y su anfitrión, y cómo pueden coevolucionar juntos.

Jueves, 24 de Enero de 2008

martes, 29 de enero de 2008

Noticias de Ciencia

  • Paleontólogos de la Universidad de Bristol han calculado que la recuperación completa de la extinción del Pérmico, que sucedió hace 250 millones de años, necesitó de 30 millones de años. Ha habido varias extinciones masivas en nuestro planeta. En ellas se extinguieron una gran proporción de todas las especies que había sobre el mundo en ese momento. Todavía no se sabe bien las causas de todas ellas, pero es innegable que ocurrieron. Aunque las especies que se extinguen nunca más vuelven a recuperarse (la extinción es para siempre), tarde o temprano surgen otras nuevas y aparecen nuevos ecosistemas de igual complejidad a los que había antes y con gran variedad de especies que pueblen todos sus nichos ecológicos. ¿Cuánto tarda la fauna y flora en recuperase de una gran extinción? Estamos probablemente ya inmersos en una gran extinción. Si ocurre, ¿nos bastará entonces con esperar y ya está? ¿Podemos correr el riesgo? ¿Qué sucedió en el pasado? Probablemente el estudio del pasado nos ayude a entender el presente y nuestro futuro. Una de estas extinciones masivas fue la extinción del Pérmico, que sucedió hace 250 millones de años (la del Cretácico que extinguió a los dinosaurios sucedió mucho después, hace 65 millones de años) y en la que se extinguieron el 90% de las especies conocidas en ese tiempo en la Tierra, incluyendo insectos, plantas, animales marinos, anfibios… Los ecosistemas fueron destruidos a lo largo de todo el mundo, las comunidades de organismos fueron reestructuradas y los organismos que quedaron tuvieron que luchar para sobrevivir. Esta extinción fue la que más cerca estuvo de barrer toda la vida compleja del planeta. Ahora científicos de la Universidad de Bristol han calculado que la recuperación de esta extinción necesitó de 30 millones de años, mucho más tiempo del que se creía. En trabajos anteriores se afirmaba que la vida volvió a su riqueza biológica normal al poco tiempo, pero esto es debido a que sólo se media a escala de los taxones y porque las especies oportunistas rellenaron rápidamente un espacio ecológico dejado prácticamente vacío por la extinción. En el estudio más reciente, realizado por Sarda Sahney y Michael Benton de University of Bristol, y publicado en Proceedings of the Royal Society B, se indica que los ecosistemas complejos formados por animales especializados, con alto nivel de biodiversidad, complejas cadenas alimenticias y gran variedad de nichos necesito de mucho más tiempo. Según Sahney este trabajo muestra que la recuperación después de una gran crisis de extinción necesita de mucho tiempo. Aunque no seamos testigos de crisis semejantes, con el nivel de extinción ocurrido al final del Pérmico, deberíamos tener en mente que los ecosistemas necesitan de muchísimo tiempo para recuperarse totalmente. Estos investigadores investigaron la recuperación de los tetrápodos (o cuadrúpedos, animales con cuatro patas y columna vertebral como los reptiles y anfibios) y encontraron que, aunque los tetrápodos parecen recuperarse rápidamente, la reestructuración dramática que ocurrió a nivel de las comunidades no fue permanente y que dichas comunidades no se recuperaron ecológica o numéricamente hasta transcurridos 30 millones de años después de la extinción. Según Benton la diversidad se suele valorar mediante el conteo del número de taxones sobre una escala global, pero en estos estudios están sujetos al capricho del muestreo. Gracias al examen de faunas bien conservadas y estudiadas, la recuperación de las comunidades a nivel taxonómico y ecológico después de la extinción del Pérmico puede ser estudiada con mucha mayor precisión y los problemas de las influencias geológicas evitados. La extinción del Pérmico ocurrió en tres oleadas. La mayor de todas sucedió entre los periodos Pérmico y el Triásico hace 251 millones de años. Fue el evento de mayor devastación ecológica de todos los tiempos y se cree que fue causado por una actividad volcánica a gran escala en lo que hoy es Rusia, y por la que se cubrieron de lava 200.000 kilómetros cuadrados. En esa época vivía el Lycaenops (ver foto), un depredador de dientes de sable perteneciente a los gorgonopsian, grupo que dominó la fauna del Pérmico Tardío hasta que desaparecieron junto al 90% de las restantes especies coetáneas.

Miércoles, 23 de Enero de 2008

Noticias de Ciencia
  • Han conseguido identificar un gen que es el responsable de la formación del córtex cerebral, el gen denominado Lhx2. Este descubrimiento podría ser de utilidad en la investigación del uso de células madre para el tratamiento del Alzheimer, del infarto cerebral o de los traumatismos neurológicos. Ahora unos investigadores de la Universidad de California en Irvine, entre los que se encuentran Edwin Monuki y Karla Hirokawa, han conseguido identificar el gen responsable de la formación del córtex cerebral: el gen Lhx2. Sin el gen Lhx2 las células corticales no formarían en córtex cerebral y desaparecería todo aquello que nos define como humanos. Este descubrimiento podría ser de utilidad en la investigación del uso de células madre para el tratamiento del Alzheimer, del infarto cerebral o de los traumatismos neurológicos. Según Monuki la comprensión de cómo funciona este gen y su papel en el desarrollo de las células corticales podría ayudar a desarrollar un tratamiento que haga crecer nuevas células corticales a partir de células madre para reemplazar las células dañadas. El gen Lhx2 es un gen perteneciente al grupo de genes denominados “genes selectores”, genes que actúan en momentos clave durante el desarrollo embrionario y directamente sobre las células madre (también denominadas troncales) en partes específicas del embrión, en este caso del gen Lhx2 actúa precisamente en el cerebro. En los experimentos realizados con roedores los investigadores descubrieron que la actividad del gen Lhx2 es crítica sólo durante la fase en la cual el córtex se forma a partir de las células madre, pero ni antes ni después. Las células corticales que no expresan este gen terminan produciendo un tipo de células diferentes que inducen a las células vecinas a transformarse en células del hipocampo. El hipocampo es una parte del cerebro muy antigua desde el punto de vista evolutivo y encargado, entre otras cosas, de organizar la memoria y el procesamiento espacial. El papel de este gen en el desarrollo del córtex tiene implicaciones en la investigación de células madre. El laboratorio de Monuki está estudiando actualmente cómo activar el gen Lhx2 en células madre nerviosas para iniciar el proceso de formación de células corticales nuevas. Si tuvieran éxito podría significar que tendrían ya una posible herramienta básica de futuras técnicas regenerativas neurológicas para su uso en potenciales pacientes. Todas las facultades que consideramos superiores en nosotros, como nuestra capacidad de pensamiento abstracto, el pensamiento lógico, el lenguaje, la visión, la toma de decisiones, la percepción que tenemos del mundo… Todo ello depende del córtex cerebral. Es la capa superior del cerebro que, aunque está presente en todos los mamíferos, es en el ser humano donde se ha replegado sobre sí misma y crecido para así aumentar sus capacidades hasta unos niveles que no tienen comparación con otras especies.

Martes, 22 de Enero de 2008

Noticias de Ciencia
  • Desarrollan una desaladora alimentada por energía solar descentraliza para los paises en vías de desarrollo con problemas de agua. La falta de agua dulce para el consumo humano es un gran problema entre la población de grandes regiones de Asia y África. Las plantas descentralizadas de tratamiento de agua con alimentación autónoma pueden ayudar a resolver el problema, ya que consiguen transformar agua salada o salobre en agua pura dulce para beber. Las grandes instalaciones potabilizadoras pueden proporcionar unos 50 millones de metros cúbicos de agua desalada al día, particularmente en ciudades del Oriente Medio. Sin embargo, la tecnología implicada es compleja y consume grandes cantidades de energía. Este modelo no es apropiado para las regiones áridas o semiáridas de regiones africanas y de la India, donde hay muchos lugares en los que cada día es más difícil proporcionar agua dulce, particularmente en zonas rurales. Estas regiones tienen unas infraestructuras muy pobres. Frecuentemente no hay tendido eléctrico, así que la instalación de plantas desaladoras tradicionales está fuera lugar. Ahora Joachim Koschikowski y sus colaboradores de Instituto Fraunhofer de Energía Solar en Friburgo han desarrollado un planta desaladora descentralizada de pequeño tamaño que produce agua dulce de manera independiente gracias a la energía del sol. La miniplanta funciona gracias a una membrana. Este tipo de membrana contiene microporos que dejan pasar el agua pero no la sal contenida en ella. Es similar a las membranas tipo Gore-tex que se usan en las prendas deportivas para montañeros. Aplicando una presión sobre el agua salada contenida a un lado de la membrana se obtiene agua dulce por el otro. En este sistema el agua es calentado y llevado hacia la membrana, mientras que al otro lado circula agua el fría dulce producida en el proceso. La presión del vapor resultante de la diferencia de temperaturas es la que produce el efecto. Agua con un alto contenido en sal se queda a un lado y el agua desalada resultante se obtiene y enfría al otro. El agua obtenida está limpia y libre de gérmenes. Los investigadores han construido dos sistemas diferentes, ambos con su propia fuente de energía. El sistema compacto, que proporciona 120 litros al día consiste en 6 metros cuadrados de colectores térmicos solares y un pequeño panel fotovoltaico para alimentar la bomba y el modulo desalador. Por otro lado, en el sistema dual varios módulos desaladores son conectados en paralelo permitiendo el tratamiento de mucha mayor cantidad de agua al día. El metro cúbico (1000 litros) de agua obtenida por este método sale por 10 euros (1 céntimo de euro por litro). Según Koschikowski cuando se piensa en lo que se paga por el agua embotellada la amortización del sistema es muy rápida. Los prototipos instalados en Gran Canaria (España) y Jordania han estado funcionando de manera satisfactoria. Ahora los investigadores planean comercializar el sistema a través de una empresa spinoff denominada SolarSpring a mediados de este año.

Lunes, 21 de Enero de 2008

Noticias de Ciencia

  • En dos estudios recientes se habla de la cultura del chimpancé. En uno de ellos se afirma que los chimpancés usan herramientas de piedras desde hace 4300 años como mínimo y en otro que los chimpancés construyen su cultura de una manera similar a como lo hace el ser humano y que es muy antigua. Los chimpancés actuales de Costa de Marfil en África occidental son muy habilidosos con las herramientas de piedra. Usan grandes piedras a la manera de martillo y yunque para cascar nueces y otros alimentos, obteniendo lajas de piedra en el proceso. Esta manera de cascar nueces es muy difícil de realizar por humanos con estas mismas herramientas porque se requiere más fuerza que la que el brazo humano puede generar. El uso de herramientas de piedra fue observado en estos animales en el siglo XIX pero hasta ahora no se sabía si este comportamiento cultural se remontaba a hace mucho tiempo o si lo habían adquirido recientemente por imitación de los humanos. El arqueólogo Julio Mercader de University of Calgary y su equipo acaban de publicar un artículo en el cual afirman haber encontrado en el sitio de Noulo (lugar del único asentamiento arqueológico de chimpancés conocido), en Costa de Marfil, herramientas de piedra usadas por chimpancés para cascar nueces de más de 4000 años de antigüedad. Estos investigadores hallaron concretamente 206 piezas de piedra en diversos sitios que recuerdan las piedras y lascas producidas por los chimpancés modernos. La datación del material del entorno a estos objetos mediante el carbono 14 proporcionó una edad a los mismos de 4300 años. Para confirmar la naturaleza de estas piedras y estar seguros de que no se habían producido por métodos geológicos naturales se hizo un test de prueba a ciegas con expertos no pertenecientes a este grupo de investigadores, en él cual se mezcló los objetos encontrados con otras piedras formadas mediante procesos geológicos naturales. Los expertos tenían que averiguar cuáles de ellos eran “artificiales” y cuales no. Los objetos encontrados pasaron la prueba. Los investigadores determinaron que los artefactos encontrados debían de tener su origen en los chimpancés porque el típico martillo arqueológico de piedra de origen humano no es mayor de 120 milímetros y pesa menos de 400 gramos. Incluso los yunques de piedra del mismo origen raramente superan el kilo de peso. Pero los martillos encontrados miden de promedio 320 milímetros de longitud y pesan dos kilos. Para manejar estos martillos se necesitan manos grandes y fuertes para manejarlos que lo humanos no tienen.Además analizaron los residuos encontrados en estas herramientas para determinar si habían sido utilizadas para cascar las cinco variedades de nueces que los chimpancés suelen cascar y comer, y otras 24 distintas que los humanos consumen. Determinaron que las herramientas habían sido utilizadas para cascar las del primer tipo. La antigüedad de las herramientas significa que los chimpancés ya cascaban nueces mucho antes de que los granjeros humanos llegaran a la región, descartando que esta habilidad de los chimpancés fuera copiada de los humanos. Por tanto habrían desarrollado esta habilidad por ellos mismos. Gracias a este descubrimiento se puede retrotraer esta habilidad a miles de años atrás. Los autores sugieren que el uso de estas herramientas de piedra quizás sea una tecnología que se pueda remontar hasta el antepasado común de humanos y chimpancés, en lugar de que haya aparecido de manera independiente en ambas especies o por imitación de una sobre otra. A Mercader le gustaría comprobar si hay pruebas de la existencia de este tipo de piedras o similares usadas por los homínidos muy antiguos. Este estudio confirma que los chimpancés y nuestros antepasados humanos han compartido durante miles de años algunos atributos culturales que una vez se creyeron exclusivamente humanos: transporte de materiales en bruto, selección y preparación de materiales para un trabajo específico y uso proyectado, reocupación habitual de sitios (donde los desperdicios y basuras se acumulan), uso de recursos locales, etc. La técnica de cascar nueces es transmitida socialmente entre los chimpancés. La hazaña de usar martillos y yunques de piedra para cascar piedra nos es fácil de aprender para un chimpancé y requiere de mucho tiempo de aprendizaje. Este nuevo descubrimiento permite saber el mínimo número de generaciones en las cuales este comportamiento cultural ha sido transmitido. Precisamente sobre la cultura de estos animales versa el otro trabajo. Históricamente los científicos han creído que las diferencias en el comportamiento entre las distintas colonias de chimpancés se debían a variaciones genéticas. Un equipo de la Universidad de Liverpool ha descubierto recientemente que se pueden dar variaciones en el comportamiento de las colonias de chimpancés debido a la emigración de individuos de otras colonias. Esto demuestra que los chimpancés construyen sus cultura de una manera similar a como lo hace el ser humano. El primatólogo Stephen Lycett explica que se sabía de las diferencias culturales entre colonias, pero nadie sabía por qué. Se asumía que los jóvenes chimpancés desarrollaban ciertas características de los genes heredados de sus padres, pero no había evidencia clara que apoyara esta idea. Además se creía que como el comportamiento estaba dictado por la biología, los chimpancés no tenía cultura en el mismo sentido que los humanos. Mediante la observación de cómo los chimpancés preparan la comida, los investigadores descubrieron que en unas colonias se usaba piedras para cascar nueces, mientras que en otras usaban también herramientas de madera para lo mismo. Calcularon que este método de preparar la comida se había extendido 4000 km del este al oeste de África en los últimos 100.000 años. Además encontraron que con otras técnicas, como la del acicalado, también pasaba lo mismo. Los investigadores sugieren que la variedad en el comportamiento se debe a cómo los chimpancés socializan entre sí, en lugar de deberse a razones genéticas como antes pensaban algunos expertos. Para llevar esta teoría más allá, los investigadores construyeron árboles evolutivos teóricos para el comportamiento de estos animales en esas regiones, así como árboles genéticos familiares. Esperaban encontrar que aquellos con similitudes genéticas tuvieran similitudes en el comportamiento si se asumía la teoría tradicional. En su lugar, encontraron que algunos chimpancés tenían los mismos comportamientos culturales que otros individuos con los que no tenían similitudes genéticas. Según Lycett, esto explica por qué en algunas colonias se usan determinados métodos para encontrar comida, asumiendo determinados comportamientos y adaptándose a diferentes métodos para así ajustarse al entorno. En este sentido podemos decir por primera vez que la cultura realmente existe en nuestros parientes más próximos.

Jueves, 17 de Enero de 2008

lunes, 21 de enero de 2008

jueves, 17 de enero de 2008

Noticias de Ciencia
  • Un cohete Ariane-5 pondrá en órbita el satélite de telecomunicaciones emiratí Yahsat 1A en 2010, tras el acuerdo firmado por las autoridades de ese país y Arianespace, informó hoy el consorcio espacial europeo. El satélite, propiedad del operador Al Yah Satellite Comunications Company PrJsc (Yahsat) fue construido por Astrium y Thales y permitirá dar servicios a clientes comerciales y gubernamentales, indicó la empresa en un comunicado. El acuerdo para el lanzamiento del satélite fue rubricado ayer, martes, en Abu Dhabi por el director general de Yahsat, Jassem Mohamed Al Zaabi, y el presidente de Arianespace, Jean-Yves Le Gall, presente en Emiratos Árabes Unidos con motivo de la visita del presidente francés, Nicolas Sarkozy, a la zona. El lanzamiento del satélite está previsto para 2010 desde la base espacial de Kurú, en la Guayana francesa. Yahsat 1A, que tiene una vida de 15 años, cubrirá la zona de Oriente Medio, África, Europa y el sudeste asiático y permitirá dar "soluciones innovadoras" como internet de banda ancha, datos de empresas y servicios de televisión de alta definición. EFE
Miércoles, 16 Enero, 2008